Coaching es expansión

Llevamos trabajando unas de sesiones con un cliente; un directivo del sector de la educación que tras bastantes años vuelve a posiciones de personal general; fenómeno muy habitual en este sector. Estamos acompañando esta transición profesional, cerrar una etapa directiva larga para acto seguido, volver a la posición de inicio no es fácil: como asumir el cambio personalmente (el duelo), como gestionar interna y externamente el cambio de rol con compañeros directivos, personal general; con los padres, en fin os podéis imaginar que el tema es intenso.
Después de acordar un determinado plan de actuación para ir cerrando la etapa profesional de directivo e ir cumpliendo todos los compromisos de acción, en una de nuestras sesiones me comenta que se siente más “expandido”. Al pedirle como que me explicara un poco más eso me comento algo así: Puesto que ya no tengo la posición de dirección tampoco siento ese peso, y esto me hace sentir más ligero. Todo lo que he aprendido en estos años, está más disponible, más accesible y puedo disfrutarlo más.
Me llevó a pensar que eso mismo es lo que veo a menudo en muchos clientes, la presión que tienen en sus posiciones de responsabilidad les tensa tanto que no pueden “acceder” a todos los talentos que les llevaron a ocupar esos puestos. ¡Vaya paradoja! Me esfuerzo por aprender, por dar más y cuando me promocionan no sé qué me pasa con la presión que me lleva a dar menos y estresarme más.
En nuestros procesos de acompañamiento, encontramos esta realidad con mucha frecuencia y tratamos de apoyar qué la persona pueda acceder y mantener estados de plenitud de recursos que le permitan sostener y hacer frente a situaciones de exigencia. Me hizo pensar también que coaching es expansión; expansión de talentos, expansión de opciones y alternativas, expansión del sentido del ser personal que te permite sostener cosas más y más grandes.
Qué maravilla de trabajo!! Seguimos
Toni

Niveles de acompañamiento en Coaching

En programación neurolíngüística se trabaja habitualmente con el modelo de los niveles lógicos. Un modelo que tiene sus orígenes en la cibernética y que fué conceptualizado por Gregory Bateson. El modelo sigue una estructura en la que se considera que la información y los aprendizajes se organizan de forma natural en distintos niveles.
Decimos que las cosas tiene sentido en un nivel y no en otro por ejemplo; el modelo dice así.
El nivel más bajo es el del ambiente y el entorno: los lugares físicos y temporales dónde suceden las cosas.
Por encima de este nivel se encuentra el nivel del comportamiento: Los comportamientos o conductas es lo que realizamos y que tienen efecto en el ambiente.
Sobre el nivel del comportamiento se encuentra las capacidades. Las capacidades como estrategias ordenadas de comportamientos, tienen un nivel distinto de realidad y reglas propias de funcionamiento. Como podéis ver cada nivel supone un salto de abstracción y de generalización sobre el nivel que tiene por debajo. Las capacidades generan la posibilidad de realizar unos comportamientos u otros.
Por encima de las capacidades están las creencias; el tipo de verdad sobre lo que es posible o no lo es, lo que tenemos derecho o no, etc. En este nivel cobra sentido la máxima de H.Ford “si cree que puede hacerlo tiene razón y si no lo cree también la tiene”. Existen creencias sobre capacidades, sobre lo que está bien, sobre lo correcto, sobre nuestra identidad.
Los valores ejercen influencia sobre las creencias, capacidades y comportamientos. Podemos observar cómo cada vez el nivel de abstracción es mayor y su rango de influencia también.
La identidad está encima de toda esta pirámide de niveles lógicos y ejerce influencia en todos los niveles inferiores. Esta identidad se verá reflejada en cada uno de los pasos que damos, las decisiones, lo que creemos, etc.

Finalmente existe un nivel que está por encima de todos los anteriores y tiene que ver con el “algo más”: espiritualidad, sistema mayor, comunidad, etc. Esto nos aporta una idea del tipo de contribución que estamos dispuestos a realizar.
Bueno, todo esta explicación es para poner en contexto como desde el coaching podemos trabajar a distintos niveles. En transiciones profesionales, muchas veces trabajamos en el nivel de los valores (fidelidad a la empresa vs. fidelidad a mi carrera, emprender vs. seguridad familiar) y de la identidad y las creencias de lo que es posible o no lo es.
Al acompañamiento en los niveles de comportamiento y capacidades le denominamos coaching (con c minúscula) mientras que al proceso en el nivel de valores e identidad le llamamos Coaching con c (mayúsculas’).
Hoy he realizado este post porqué un cliente me ha preguntado cómo era posible que trabajando con tres personas de la misma empresa y con el mismo puesto de trabajo, le llegaban (poca discreción 😉 ) informaciones distintas de lo que estábamos trabajando en las sesiones. Esto que acabo de escribir es lo que le he comentado.
Con independencia de la definición del puesto de trabajo que tengamos cada uno, éste lo rellenamos personas con una formación, experiencia, habilidades y creencias y valores particulares; por eso lejos de ajustarnos a un programa estándar tenemos que afinar los aprendizajes necesarios para cada persona en el nivel que necesiten fortalecer.
Vaya latazo que os he “pegao”. Sorry.!!! Buenas noches.

El buen uso del lenguaje técnico

En su espacio, yoriento ha abierto un debate muy interesante sobre el el tema del coaching en relación a la psicología. Por mi parte, mi amigo Xavi Lechuga me pasa este video de Vaya Semanita que no tiene desperdicio.

Desde un punto de vista muy agudo aborda un aspecto que tiene muchas lecturas, a mi me interesan estas:

– el lenguaje técnico y especializado construye una disciplina (ahora lo tenemos en la psicología pero en coaching aún nos queda mucho camino por recorrer). Esta es la reflexión seria.

– Mucho cuidado con tomarnos muy en serio, porque te puedes pasar tres pueblos; uno puede vestir de “criterio diagnóstico” a los singingmornings de toda la vida y quedarse tan pancho. Un poquito de rigor por favor.

Un saludo y que disfrutéis del vídeo si no lo habéis visto.

Liderazgo en Zaragoza en el Instituto Aragonés de Fomento

Parece mentira pero ya estamos en la 5ª edición del programa de Liderazgo que realizamos en el Instituto Aragones de Fomento, dentro del Programa Empresa de Mejora Continua. El Gobierno de Aragón está impulsando una serie de medidas de apoyo a la actividad empresarial notables. El Programa Empresa facilita a las organizaciones un marco formativo muy completo apoyado con unas horas de consultoría especializada que permite poner en “real” los conocimientos de los seminarios.
En el curso tenemos un poco de todo, empresas familiares en 3ª generación y en franco proceso de profesionalización, multinacionales de servicios de base tecnológica, empresas de desarrollo de software, empresas de sector primario, en fin una nutrida representación y la verdad es que la gran mayoría comparte unas inquietudes que tienen que ver, con independencia del sector, con inspirar, generar ilusión y confianza, mantener vínculos…
Cuando más duro se está poniendo el mercado, vemos que mayor es la demanda de las personas por un liderazgo digamos “humanista” en el estilo de J.C.Cubeiro, el salario es necesario pero no suficiente, las garantías de empleo no pueden darse en estos momentos (y cada vez menos). Las personas cada vez más confiamos en las personas y menos en las empresas como entes, por esto cada paso que damos estamos apostando más por las personas. El talento (la capacidad x el compromiso) directivo, es el soft que cada vez resulta más hard. Este talento que transforma personas, inspira el equipo, genera resultados en la complejidad es muy importante hoy pero mañana va a ser fundamental. Punto. Nos toca decidir si queremos estar dentro o fuera.
Toni