Renovarse o morir. Metáfora del águila

Me ha llegado este ppt sobre el proceso de renovación de las águilas; uno nunca sabe si estos documentos son veraces pero “Se non è vero, è ben trovato.”

Como metáfora nos ilustra de qué manera nuestras capacidades, nuestros talentos quedan anticuados y deben ser revisados para permitirnos ir más allá.

Me ha parecido que podía compartir esto porqué me parece que refleja una realidad muy actual. La crisis ha impactado terriblemente en todos los sectores económicos; los modelos de negocio se están revisando, muchas personas encuentran que la ocupación que han mantenido durante años nunca volverá o se realizará en otros lugares o de formas más innovadoras.

Estamos interpelados a renovarnos!!!.

Entonces ¿qué vamos a hacer? podemos lamentarnos y quejarnos pero nadie se apiadará de nosotros puesto que cada uno tiene su realidad y su asunto que atender. Sea grande o pequeño, todos y cada uno de nosotr@s debemos enfrentar nuestros circunstancias; decía Ortega que “yo soy yo y mis circuntancias” pero lo que no es tan conocido es cómo continuaba su reflexión “y si no las salvo a ellas no me salvo yo” . Por tanto aunque sea normal y saludable durante un corto tiempo sentirse como una víctima, debemos completar el ciclo y decidir enfrentar la dificultad, luchar con todos nuestros recursos y ocuparnos de lo que esté en nuestra mano.

Lee, busca, pide ayuda pero haz algo!!

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Dar y recibir apoyo y crecimiento personal

Algunas urgencias personales me han mantenido alejado de este blog, éstas me han hecho darme cuenta de algunas cosas importantes que me gustaría compartir.
En situaciones de gran exigencia personal, cuando tienes la certeza que estás superado por los acontecimientos, ¿dónde te apoyas? ¿en quién te apoyas?. Muchos de nosotros hemos crecido en hogares acogedores, donde la familia crea una red, un soporte que te da mucho. Te ayuda a saber quién eres como referente de comparación social, te nutre cuando aún no puedes valerte por ti mismo, te da un “rol” en un conjunto…y bueno tantas otras cosas que no tengo espacio aquí.
Igual que la familia, los amigos cumplen este papel de modo complementario. Construimos nuestra identidad desde dentro y en palabras de K.Gergen a través del “otro generalizado”; los amigos nos hacen de espejo. Nuestra imagen reflejada en ellos también teje hilos que nos vertebran.
Con el tiempo nos hacemos mayores y muchos tenemos el acierto (es mi punto de vista) de mantener esos vínculos con las transformaciones necesarias- y saludables ;-) , otros nos desconectamos de ellos y nos parece que estamos solos; que andamos por la vida sin historia previa, que nuestro mundo termina en la horma de nuestros zapatos y que nuestra realidad es (en el mejor de los casos) nuestros padres-hijos y un par de amigos…hemos perdido el sentido de comunidad, de apoyarnos mutuamente, de dar y recibir de forma generosa.
Muchos vivimos tan cerraditos en nuestra realidad de 2 metros cuadrados que no somos capaces de ver más allá, y en nuestros mares de vasos de agua nos ahogamos y perdemos llenos de desesperanza y desconsuelo.
Ahora releo esto y me parece un tanto dramático pero seguro que sabéis a qué me refiero. Cuidado!! No pretendo decir que nuestros padecimientos no sean reales y como dice Gilligan “la vida en ocasiones duele como un demonio”, sinó que aún en situaciones de gran exigencia emocional, podemos decidir nuestra respuesta y actitud vital.
Puede que estemos físicamente solos,sí es verdad; pero podemos “adoptar” una familia de vecinos, de amigos de compañeros de dificultades.
Puede que nuestra historia personal no esté llena de entornos y momentos amorosos; de acuerdo pero eso no significa que a partir de ahora no podamos crearlos. Nuestra historia puede explicar lo que somos hasta hoy, pero no lo que vamos a ser a partir de mañana. Nosotros decidimos y creamos nuestro futuro. Cada uno de nosotros lo hacemos de forma activa o pasiva.
Puede que nos sintamos abatidos, lo cierto es que es altamente probable que suceda; pero también podemos apoyarnos en nuestra red, compartir, dar y recibir y dejarnos sentir también el amor de los demás. Existen muchas personas que nos quieren y están ahí, y serán visibles si les dejamos serlo (pueden llegar a querernos mucho aunque es fácil que no sea tal como nos gustaría).
Algunas veces resulta útil recordar el viejo dicho: Mal de muchos…consuelo de todos (no de tontos; no sé qué imbécil con ganas de hacer un chiste fácil tergiversó las cosas); ante la adversidad podemos apoyarnos para superar los obstáculos.
En nosotros mismos tenemos infinidad de recursos y fortalezas para enfrentar la vida y si dentro no los encontramos podemos salir fuera a buscarlos.
La vida es un regalo maravilloso. Suerte y seguimos

¿Lemas mejor que objetivos?

Hoy leo en el blog de mi amigo/maestro José Pedro Gracia, su carta a los Reyes Magos de Oriente. Josepe hace una aportación muy interesantes sobre los lemas para el nuevo 2009. Interesante porqué habla de lemas y no de objetivos. Me explico: los que habitualmente trabajamos de forma cercana a la formulación de objetivos (como un servidor) y los problemas que se derivan de no tenerlos o tenerlos mal, vemos como pensar en lemas nos abre unas puertas de grandes posibilidades.
Los lemas te abren una pauta de acción más amplia que pensar en los objetivos y probablemente con un rango de posibilidades también más amplio. Los objetivos cuando están bien descritos te permiten enfocar mucho en lo que haces o quieres y eso te ayuda de forma notable; aunque también cuando te enfocas mucho pierdes una visión panorámica que probablemente te aporte más. Pensar en lemas te puede ayudar a ser más flexible, fluir más y mantener en campo ampliado.
Siguiendo una práctica habitual, para este año también me he comprometido con mis lemas:
– Hacer crecer este proyecto: esto va a significar muchos desafíos.
– Ser más eficiente: Trabajar en ese 20% que genera un 80%.
– Contribuir: Dar sin esperar para hacer este mundo un poco mejor.
– Equilibrio: Mantener las distintas áreas de mi vida en armonía (familia, amigos, trabajo)
Como véis en algunas ocasiones los lemas son más interesantes que los objetivos, y mucho más poderosos. Te animo a que formules los tuyos. Mucha suerte.
Toni.

Abrir Espacios para generar transformación

En breve llegamos a Navidad, suele ser época de buenos propósitos y felicitaciones, temores para los que hacen régimen, cierres contables para las empresas, una cierta sensación de que el mundo se termina (igual que se termina en agosto) y debemos tener los deberes hechos.

Hoy quiero compartir con vosotros sobre los propósitos y los deseos de cambio; hace unos días me he encontrado con una persona con muchas ganas de promover un cambio significativo en su vida y cuando comentábamos como poder avanzar y “construir” ese cambio, me encontraba ante un no puedo…No era un aspecto sobre las capacidades propias sinó sobre como “no puedo generar un espacio” dentro de mi agenda de vida actual que me permita pensar, actuar, revisar con otros ojos mis opciones y mis acciones. Desde este punto de ninguna opción, considerar una transición vital se vuelve una utopía y un@ ni siquiera lo considera; ¿para qué vas a desear algo que no puedes tener?, ¿para genera frustración?.
No puedo conocer todos los casos, pero al menos en este una posibilidad para avanzar ha sido llevar las reflexiones al campo de lo concreto (a menudo operativizar las ideas, conceptos y emociones, les quita hierro y aparecen huecos por dónde poder penetrar), de las horas disponibles, del tiempo real.
Hemos conseguido “robar” una hora a la semana para abrir espacios y generar nuevas opciones; tal vez poco, o tal vez una barbaridad, en cualquier caso algo que antes no existía y ahora sí. Ese espacio puede ser suficiente para plantar una “idea semilla” que permita en un tiempo llegar a construir una vida un poco más amable, puede así aparecer el cuanto necesario, el impulso preciso, quién sabe.
Esta ha sido mi experiencia reciente, pero esto sucede siempre; ¿cuantas veces hemos deseado algo y no lo hemos conseguido? Sólo después hemos visto que no hemos generado el espacio y los recursos suficientes para construir esa nueva realidad.
Me recuerda lo que una vez me enseñó uno de mis jefes: “Si te ponen objetivos altos” no los negocies, negocia los recursos para alcanzarlos.
Estar atentos. Suerte
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Ver lo que vales y hacerlo ver. Poner en valor

Hace días una buena amiga me comentaba de un conocido mútuo “no es consciente de todo lo que aporta, de todo lo que puede dar”, hoy he estado con una organización muy preocupada por potenciar a su gente y el director general me comentaba “mi gente tiene muchas cualidades y ellos mismos no se dan cuenta”.  La petición final ha sido “necesito que mi gente sea capaz de ver lo que vale (también sé que eso retornará en mayores ingresos para la compañía y para ellos).
Luego, en el coche he reflexionado sobre lo mucho que esto nos sucede a todos. La mayoría de nosotros venimos de una educación de exigencia, favorecida por un mercado laboral también exigente (eso no es malo, nos ayuda a superarnos) pero enfocado en lo que no tenemos, siempre en lo que nos falta.
Ya he comentado algo sobre la singularidad y supongo que esto tiene que ver con otra vuelta de esa idea despistada por el cerebro.
El enfoque que quiero compartir con vosotros es el siguiente: ¿Cuánta energía estamos depositando en aprender nuevas herramientas, modelos, métodos y luego no somos capaces de transmitir cómo, nuestra aportación en conocimientos, en contactos, en saberes puede ayudar a marcar una diferencia.
Si no visualizamos la aportación que podemos realizar, ninguna persona podrá verla tampoco, ni conocerla, ni valorarla, ni pedirla, ni darnos una oportunidad para desarrollarla.
Decia Goethe que “el hombre se cree más de lo que es y se estima en menos de lo que vale” y me parece que desde entonces no hemos avanzado mucho.
No me malinterpretéis, no me refiero a que vayamos de “sobraditos” por la vida, ni a que “vendamos motos” sin sustancia, sinó que en muchas situaciones y más en momentos de interacción persona-persona, la diferencia no la marca lo buenos que seamos y el rigor con el que afrontamos nuestro trabajo- ante el que debemos mantener elevados estándares- sinó la capacidad que tenemos de ver nuestra aportación para el otro y en expresarla de modo que pueda ser entendida en lo que es y en lo que vale, ni más ni menos.
Retomando la sitación de esta mañana, el resultado final ha sido un proyecto que ayude básicamente a hacer visibles a los ojos de los participantes, todos los talentos reales que quedan relegados ante las áreas de mejora. Un proyecto para revelar los talentos existentes, y con la crisis que está cayendo, sencillamente gracias porqué existen aún personas y organizaciones comprometidas con el desarrollo de las personas. Que dure. Suerte a tod@s.
Toni