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Seguir hasta el final pese a las dificultades

Hoy me inspira un video que mi amiga Neus Domènech, gran piscóloga enlaza por Fbk. Me ha hecho pensar y me ha emocionado mucho. Qué fácil nos resulta empezar algunos proyectos, ¿verdad? y tambien resulta desalentador ver cómo es dificil mantenernos en el camino, llegar hasta el final. Los obstáculos son muchos y de gran exigencia. No importa. No existe nada que no podamos superar, aunque nos cueste, aunque nos duela, siempre puedes encontrar una mano amiga que te apoye y este a tu lado para alcanzar tu sueño. La vida es demasiado corta para, por lo menos no intertarlo.

Todos tenemos el derecho y el deber de perseguir nuestro sueño.

Y si te caes, te levantas, te sacudes el polvo de tus ropas, tu orgullo lastimado y sigues un paso, y otro paso, y otro paso hasta el fnal; porqué no es el final lo que es importante sinó el deseo, la determinación y el empeño de hacer el viaje. Espero que os guste tanto como a mi. El texto que podéis encontrar dice: La vidas está llena de dificultades, lo importante es volver a levantarse, y llegar hasta el final, lo llevamos dentro. Aunque la traducción tampoco es necesaria ¿verdad?. Seguimos…hasta el final.

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Vivir en espacios separados, crear las circunstancias

Escribo desde el teléfono una breve reflexión. Hoy vengo de Comex Integracion (da gusto ver como empresas determinadas apoyan el desarrollo interno), hemos desarrollado un programa para acompañar a sus directivos a tener mas opciones y considerar nuevas visiones. Hoy hemos terminado. Creo que esta muy bien poder empezar y sobre todo poder llegar hasta el final. Abrir y cerrar capítulos, poder desarrollar actividades en compartimentos estancos. Abrir un espacio en la agenda y darnos permiso para pensar sobre nuestras practicas nos ayuda a mejorar (a todos).
Poder separar espacios donde nos permitimos, siendo nosotros mismos, desarrollar distintas facetas me parece una buena estrategia para enfrentar la complejidad que nos envuelve.
La pregunta que se me ocurre es si cada uno de nosotros abre en su agenda personal un “compartimento” para hacer crecer aquello que le importa.
“Si no creamos las condiciones, nada pasara” Y tu, ?creas las condiciones o ellas te crean a ti?
Un abrazo
Pd. Dedicado a Noelia y a Lora, dos ejemplos profesionales de grandes personas que crean las condiciones.

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No te rindas

Este post propone unas palabras de aliento para aquellos y aquellas que, día a día, lo intentan y están en la brecha.

¿Qué cansancio, verdad? ¿Cuantas veces sientes que ya no puedes más? Intentas todas las cosas que has aprendido, los trucos, el recorte en corto, todas tus destrezas y al final nada cambia, ni mejora ni se mueve; sólo un languidecer de opciones que cada vez va a menos.
¿Cómo no desanimarse?, ¿Cómo no abatirse?, ¿Como no desesperarse? ¿Verdad? No voy a contarte una milonga de pensamiento positivo del tipo “si quieres puedes”; el entorno está realmente muy duro. Todos y todas llevamos tiempo en un contexto muy complicado, demasiado tiempo..Para algunos que no tienen trabajo y que por más que pelean, no les sale; para otros que sí lo tienen y les cuesta una inmensidad mantenerlo por mil motivos….Veo a diario el cansancio en su mirada, y también la desesperación (que no hay esperanza que “esto” cambie) y también lo entiendo. Veo a muchas personas sometidas a gran presión para obtener un tipo de resultados y no saben cómo llegar a ellos, porqué a fin de cuentas nadie lo sabe.

No tengo una respuesta clara de cómo afrontar tanta incertidumbre, pero puedo compartir contigo un poema precioso de Benedetti que es una clara llamada a resistir, a seguir en la lucha, a no abandonarse… 

No te rindas, aún estás a tiempo

De alcanzar y comenzar de nuevo,

Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
Mario Benedetti
No te rindas

En ocasiones, tanta lucha, tanta exigencia nos deja exhaustos; “Descansa, descansar no es abandorar, es retomar energías para seguir en el camino”

Estos días de Semana Santa, pueden ser la puerta al descanso necesario. Salir a pasear las neuronas por ahí, encontrar espacio para uno/a mismo/a, para tomar un café, para leer, para oxigenarse y “alejarse” un poco de la lucha diaria; no para negarla ni olvidarla, sinó para tomar el respiro necesario y volver al Camino con más energía.

Puedes decidir fijarte objetivos, poner en marcha planes, consultar webs, ver videos inspiradores, cualquier cosa que te sirva es válida, cuidate tu para poder cuidar de tu camino y tu tarea.

Un saludo,

Toni

 

 

Vivir en el momento presente

Este post expone la dinámica habitual de evitar estar presente en momentos de exigencia.

En una de mis últimas sesiones, abordamos con mi cliente cómo ante determinadas situaciones parece que la persona no estaba con toda su atención en lo que le sucedía. “Cuándo estoy en una reunión, pienso lo que debo hacer en casa, cuando estoy en casa le doy vueltas al proyecto, con un amig@ pienso en la lista de la compra, y en el super me acuerdo de llamar a un proveedor” decía. Estoy exagerando, claro; aunque menos de lo que parece.

La cuestión es que resulta muy dificil estar con atención plena en aquello que tenemos entre manos y se nos va la cabeza, literalmente, a lugares dónde parece que no es llamada. Esto es francamente una lata y nos enfadamos con nosotros y nosotras mismos/as porqué no entendemos porqué nos sucede. Entonces nos dedicamos con amyor empeño.

Esto no tiene sentido, nos decimos; pero si lo tiene y mucho. Cualquier cosa que nuestro sistema (cuerpo/mente) realiza, tiene algún propósito positivo para nosotros, aunque a primera vista pueda parecer ilógico, descabellado o fuera de sentido.

En PNL lo denominamos el principio de la intención positiva y hace referencia a que cualquier comportamiento pretende algo bueno para la persona, a pesar que la forma en que se manifiesta sea desagradable o desafortunada.

La pregunta que debemos hacernos es qué obtenemos nosotros de este tipo de comportamiento, ¿qué beneficios resultan? Más allá de la forma de conducta que se revela, debemos llevar nuestra atención a qué se pretende alcanzar.

En el caso de nuestro cliente, la persona sólo pretendía dejar de absorber una mayor responsabilidad ante una agenda personal claramente desbordada. En una palabra: descansar. Si la persona no deja de aceptar más responsabilidades, el cerebro (con perdón) se da las vacaciones que nosotros no le damos. ¿quién se equivoca?

Seguimos…

Las dificultades de pedir lo que uno necesita.

En mi experiencia profesional como coach, me encuentro muchas veces que las personas vienen a verme con un diagnóstico y con una solución ya planteada.

Muchas personas sienten que su vida está bloqueada, se sienten desorientados, desmotivados o desesperados y creen que existe alguna cosa “ahí fuera” que les ayudará y que resolverá todos sus problemas e inquietudes. Lo siento la fórmula mágica no existe, ese no es el camino.

Planteo esto porqué muchas veces las personas se acercan al coaching con la petición, por ejemplo de cambiar de empleo porqué no están motivados y sin parar un segundo para pensar qué les motiva hacen listas y listas de cosas que tal vez les puedan gustar pero parece que ninguna les agrada lo suficiente y se desesperan y siguen buscando fuera de si, una y otra vez hasta la extenuación.

Pocos, muy pocos se paran y se preguntan qué quiero, qué me sienta bien, qué cosas me gustan hacerporqué cómo la respuesta no sale rápida y certera se incomodan y lo dejan. Otros que saben lo que quieren, se autoreprimen y no lo dejan salir  porque claro….eso no da dinero, porqué con lo que está cayendo, cómo voy a plantear eso a mi pareja… en fin.

Cuando nuestra cabeza no sabe, nos incomodamos y dejamos la reflexión de lado; cuando la vocación (el corazón) si sabe no le dejamos porqué nos da un “nosequé” que no nos lo permitimos y entonces vamos raudos a buscar fuera lo que ya tenemos y nos cuesta mirar.

En mi trabajo lo que veo es que prácticamente todas las personas, a determinado nivel saben lo que quieren, aquello a lo que son llamados, aunque te juran y perjuran que no lo saben; lo único que necesitan es generar las condiciones necesarias para que esto pueda salir.

Para mi esto recoge la esencia de lo que es el coaching: ayudar a la otra persona a encontrar sus respuestas y acompañarlo a construir su sueño. Una vez más se trata de manifestar nuestra propia singularidad.

Y tu ¿sabes de verdad lo que quieres?