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Coaching de Identidad

He participado en un seminario de tres días de duración dirigido por Rober Dilts y Deborah Bacon, sobre como acompañar procesos de transición en el nivel de identidad. Para muchos de los que hemos sido entrenados en programación neurolingüística en la Escuela Allan Santos o Dilts (otras corrientes tienen otros referentes), participar en uno de sus seminarios es poder observar maestría, generosidad, rigor y herramientas, humor y muchas otras cosas todo al tiempo.

Ha sido una experiencia realmente transformadora. Robert propone una serie de prácticas para acceder de forma sencilla, elegante y sobre todo muy respetuosa para acompañar momentos de transición personal o profesional que tienen que ver con ¿quién soy yo?¿Cuál es mi contribución? y las dificultades que enfrentamos en momentos delicados.

Desafíos como manejar sistemas de creencias limitadoras, equivalencias del tipo ” si tengo éxito voy a perder algo importante”, “no sé lo suficiente para dar ese paso”, ” siempre me han dicho que soy X”, “siento que no merezco …”, “mi cabeza me dice que si pero mi tripa me dice que no…”etc,etc.

La intervención basa la estrategia en la inteligencia somática, en cómo los pensamientos y creencias tienen su reflejo en el cuerpo y cómo podemos a través del cuerpo acompañar estos procesos de transición y generar una conciencia mayor.

La verdad es que siempre había rechazado el trabajo con el cuerpo, pero he cambiado de idea tras certificar la precisión del “soporte” para enviar mensajes y sostener creencias.
Hemos trabajado con la expansión de nuestra percepción, con acceder y mantener estados de conexión y atención, identificación de constricciones y limitaciones relacionadas con nuestro sentido de identidad y como añadir mayores opciones y nuevas y mejores alternativas.

Un buen trabajo.
Seguimos.

Coachs y Psicólogos

El lunes asistí a la presentación de AECOP en el Col·legi de Psicòlegs de Catalunya y bueno…algo desigual. Las ponencias que trataban sobre coaching una muy bien orientada a empresarios (más filosofía que otra cosa) y la otra más bien floja sobre aportaciones de la psicología al coaching.
Me sorprendió que en un marco como el Col·legi no se manifestase algo más de contundencia en un sentido u otro.

Preguntas como ¿cuál es la diferencia entre coaching y psicología?, ¿es equiparable 5 años de formación universitaria a un curso de coaching de 120 horas?

La verdad, aún está todo bastante verde y parece que todas las voces que opinan son válidas. Me acordé de K.Gergen y los mecanismos de saturación social y también del sentido común, que parece que muchos hemos perdido.

MªJosé Poza de Staff Consultants hizo una muy buena aportación que intuyo que marcará una linea interesante de desarrollo. El tema es la definición del rol profesional del psicólogo en relación al coach, como uno puede apoyarse en el otro, definir las areas de influencia, curriculums y algún proceso de “normalización” que clarifique el escenario para todos.
Me parece que en los próximos días desarrollaré un poco las lineas básicas del coaching y la psicología. En Yoriento aparece un debate muy interesante sobre esto.
Bueno, seguimos, que en relación con este tema de definir escenarios de desarrollo profesional queda una gran tarea por desarrollar; esperemos que asociaciones profesionales (Aecop, Asesco, ICF) nos ayuden en este camino.
Toni

Coaching de Equipos II

Como ya comenté, os expongo el desenlace de la sesión de coaching de equipos de hace unos días. Aproximadamente 10 días después de mi visita a la empresa, realicé una llamada de seguimiento. La casualidad quiso que no encontrara al responsable y pudiese compartir con una de las personas del equipo, cuál había sido el efecto de esa única sesión. Sin entrar en detalles os lo resumo.
El coaching en equipo había servido para:

Hablar de lo que les resulta importante al equipo y mantenerlo enfocado durante el tiempo necesario.
Discrepar abiertamente dentro de los cauces del marco profesional
Orientar positivamente las conversaciones, llevando la atención a lo que nos une más que a lo que nos separa.
Clarificar expectativas de los miembros y de forma consecuente, ajustar las propias funciones de forma que no se solapen las cosas.
Compartir que podemos pensar distinto sobre las cosas y eso más que separarnos, nos enriquece.

Mira por dónde, al final resultó que abrir conversaciones en las organizaciones y orientarlas a resultados va a resultar útil.

Es curioso cómo con muy poco puedes hacer mucho bien.

Ánimo a todos.

El buen uso del lenguaje técnico

En su espacio, yoriento ha abierto un debate muy interesante sobre el el tema del coaching en relación a la psicología. Por mi parte, mi amigo Xavi Lechuga me pasa este video de Vaya Semanita que no tiene desperdicio.

Desde un punto de vista muy agudo aborda un aspecto que tiene muchas lecturas, a mi me interesan estas:

– el lenguaje técnico y especializado construye una disciplina (ahora lo tenemos en la psicología pero en coaching aún nos queda mucho camino por recorrer). Esta es la reflexión seria.

– Mucho cuidado con tomarnos muy en serio, porque te puedes pasar tres pueblos; uno puede vestir de “criterio diagnóstico” a los singingmornings de toda la vida y quedarse tan pancho. Un poquito de rigor por favor.

Un saludo y que disfrutéis del vídeo si no lo habéis visto.

Coaching de Equipo I

Hace unos días realice una sesión de trabajo con una empresa en plena fase de lanzamiento. Me habían invitado para ver si desde el coaching “nos podéis ayudar” a ser más efectivos. Enfocamos el encuentro poniendo sobre la mesa la situación del mercado: por un lado la necesidad imperiosa de facturar para mantener a flote la compañía, por otro lado la necesidad de directrices claras del equipo, desde la dirección una visión inspiradora que apela al coraje y a la profesionalidad, el equipo necesitado de una estructura de procesos de prestación de servicio. Unos empujando la visión otros intentando aterrizar el concepto en tangibles de proceso y atributos de servicio.
Mi foco de atención era llevar la reflexión a cómo ambas perspectivas son necesarias y complementarias pero no tuve éxito. Mi cliente no quería abrir y reflexionar sobre “sus cosas”, quería recetas y solucions ya y yo era el “experto” (qué miedo me da cuando te ponen esta etiqueta). Al final el resultado fue que: la dirección ganó ese asalto en contra de los trabajadores, lo digo así por que parecía que quería tener LA RAZÓN a toda costa. Se impusieron los galones al trabajo en equipo, se impuso el miedo y la tensión que genera la crisis (y que no hay para menos, sobre todo en algunos sectores muy castigados) al construir un proyecto sólido, se impuso un pensamiento dicotómico con miras de Acción versus Reflexión , sin ver que una no puede ir sin la otra si queremos hacer algo con sentido. Al final la reflexión vino a decir algo así como “el coaching no nos sirve”…mira tu por dónde.
Mi reflexión es si en los momentos que vivimos tienen alguna utilidad:

Querer contratar recetas que no existen para problemas y realidades que son nuevos (lo siento pero si tuviera recetas, las habría vendido y estaría tumbado al solete). El coaching no da recetas.
Saber mantener la serenidad aunque el entorno esté agitado y confuso.Ahi si podemos haer algo.
Mantener la cabeza clara en lugar de perderse en la acción generada por un distress intenso. Este punto puede ser de gran ayuda en la crisis actual.
Usar el miedo como recurso valioso por la información que encierra en si mismo y no como espoleta que dispara los estilos directivos Darth Vader.
Transfomar la sensación de amenaza en estimulo evocador de alternativas y propuestas mil.
Mantener al equipo trabajando juntos en lugar de disparar a todo lo que se mueve.
Abrir la mente y considerar opciones distintas a cómo venimos haciendo hasta la fecha, aún descartándolas a posteriori.

La verdad, creo que existen opciones para el coaching en los equipos y que en momentos de transición profesional pueden ser recursos de mucho valor a tener en cuenta.

Hasta mañana.