¿Estoy estresad@ o mi empresa me estresa?¿qué parte es mi@ y cuál es de la compañía?

Salgo de una reunión para definir la estrategia de trabajo con un equipo que está realmente estresado. En una hora tengo mucha información de múltiples cosas que les están pasando y necesito ordenarla. Este es mi resumen por si te resulta útil. Como veo que el tema da para largo lo desarrollaré en varios post.

Hoy en día el estrés está presente en todas las áreas de la vida. Hace pocos meses hemos sido testigos de cómo France Telecom , tenía más suicidios de lo estadísticamente razonable (os habéis fijado que hasta para eso, hay quien genera estadísticas); muchas empresas que reducen sus plantillas y los equipos deben seguir adelante con el mismo trabajo pero con menos personas, jornadas que se alargan y …en fin ya lo sabéis.

La RAE define el estrés  como” tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves”; en psicología siempre te explican que una cosa es el eustres o estrés positivo, que es necesario para activarse y genera energía, y activación, y el distress o estrés negativo, que es cómo comúnmente denominamos a la tensión o sensación de “agobio” , que genera malestar, dispersión y distintos tipos de somatizaciones.

Pero qué origina la tensión y el estrés y cómo esto nos afecta personalmente y a nuestro equipo?  El estrés generalmente es un desequilibrio entre restricciones (“no tengo tiempo”, “no sé”) y demandas (“tiene que estar listo mañana”, “mañana tienes la entrevista de evaluación desempeño”)  que necesita adicionalmente dos condiciones.

1.Incertidumbre en el resultado de esta confrontación

2. Importancia elevada del resultado

 

He tomado el modelo de Stephen P. Robbins para poner en contexto los tres grupos fundamentales de generadores de estrés (resumido en la imagen):

  1. Factores ambientales: entorno económico, político.
  2. Factores organizativos: Presión por evitar errores, jefes tóxicos…
    1. Exigencias de la tarea: autonomía, interdependencia
    2. Exigencias del rol: sobrecarga de trabajo, conflicto de rol
    3. Demandas interpersonales: relaciones interpersonales pobres.
    4. Estructura organizacional: normas, estilo directivo,  grado de participación en las decisiones
    5. Liderazgo organizacional: estilo de gestión de los directivos.
    6. Etapa del ciclo de vida de la organización: no es lo mismo un momento de crecimiento que de consolidación.
    7. Factores Individuales: Los aspectos personales nos afectan; pareja, hijos, problemas de salud, todos afectan a nuestro estrés en el trabajo.
    8. Los factores de estrés son acumulativos: Cada factor por separado puede ser poco relevante pero su acumulación, nos vuelve más vulnerables.

Fijaros que de todos los factores anteriores sólo existe una parte que sea del individuo; creo que era Drucker quién decía que la mayoría de los problemas de una organización son problemas de diseño, y los factores organizativos son diseño.

Es muy curioso como estos factores no son tenidos en cuenta por la mayoría de organizaciones en su día a día (no hablo de multinacionales, ni grandes empresas que puedan tener programas específicos), ni en el diseño de objetivos, ni programación, ni en nada; como máximo se resuelve con un “cortadito” y un “tranquil@, tu tira”. En fin, así es y así debemos enfrentarlo.

En un próximo post desarrollaré un poco más este tema del estrés, que por más que lo enfrentamos no deja nunca de estar presente.

Seguimos

Alfabeto emocional

Adjunto una breve presentación sobre los generadores de emociones ‘positivas’ y ‘negativas’.  La identificación y gestión de nuestras emociones es una habilidad fundamental en la calidad de vida personal y profesional.

Como mandos o líderes  de nuestros equipos, sabemos la importancia de estar en nuestro ‘centro’ para generar un buen clima,

sabemos que el comportamiento del líder genera cultura, confianza o miedo y esto no es racional, es emocional.

Por eso es importante saber identificar ‘qué me pasa y porqué y cuando me pasa’ para saber enfrentar con garantías estas demandas.

Como miembros de un equipo debemos saber que siempre estamos emitiendo señales, éstas unas veces suman y otras restan. Una vez hemos emitido el mensaje, este no regresa y no podemos hacer que no impacte en los otros. Seamos conscientes de qué momentos provocan una aportación que suma o que resta al equipo. No podemos no comunicar (Watzlawick), por lo que más nos vale poner un poco de atención a cuál es nuestra aportación a los demás
Esta sencilla fórmula que plantea la presentación puede que te ayude a tener algunas ideas más presentes.

Cosas que nunca te dije…

Esta es una carta inventada, inspirada en el trabajo de Xavier Guix, que me gustaría que un jefe mandase a sus empleados y que los empleados mandasen a su jefe. Cuando te encuentras con directivos y enfrentas estos temas, estas cosas salen a la luz, pero claro no se puede  decir.

Querido empleado hoy he tomado consciencia que tenemos un problema. No nos entendemos y si seguimos así, esto no tendrá camino de retorno. Esto nuestro, que no nos ponemos de acuerdo ya no es tu culpa, ni mi culpa; los dos somos responsables pero yo asumo dar un paso adelante y plantear algunas cosas que nunca te digo.

Asumo que muchas veces no sé si soy yo como persona, como rol o como personaje quién habla contigo, y asumo que esto confunde y no deja el marco claro de nuestras relaciones, ni la profesional ni la personal. Sé que con esto te confundo porqué nunca sabes quién tienes delante ni cómo responder.

Asumo que soy el jefe pero eso no hace que mi verdad sea más verdad que la tuya, asumo que mi mapa del mundo es mío y aunque me haya sido útil en innombrables ocasiones, no por eso tu estas equivocado. Los dos podemos construir una verdad compartida, donde todas nuestras cosas tengan lugar. Espero que podamos mantener un vínculo que nos permita estar de acuerdo en que no siempre estaremos de acuerdo y aún así seguir juntos un paso más.

Asumo que me empecino en mis ideas, más veces de las necesarias, y no dejo que nadie intente convencerme o mostrarme otros caminos. Sé que esto hace que mi equipo se pierda y aleje de mí. Sé que me pasa y que muchas veces funcionar así me aleja de las personas y me hace sufrir y genero sufrimiento.

Asumo que lo que digo y cómo lo digo coincide muchas veces, y otras no; sé que esto os despista y que os hacer perder tiempo y mucha energía interpretando cuál era mi intención real.

Asumo que los gestos, el lenguaje del cuerpo, y el tono de la voz le dan a las palabras el contexto necesario para ser entendidos de forma clara, lo asumo y también lo olvido.

Pues bien, aunque asumo todo esto, y más cosas que te contaré en otra carta ¿ahora qué hacemos? Te propongo que clarifiquemos un poco lo que tu esperas de mí y yo hare lo mismo contigo, así los dos sabremos a qué atenernos más allá de la persona y del rol que desempeñamos; si clarificamos las expectativas que uno tenemos del otro nos ayudará a entendernos mejor.

Te propongo que nos demos una oportunidad, y si bien tenemos nuestro filtro particular, vamos a ver cómo hacemos para que eso sea una riqueza y no una limitación.

Por una vez vamos a intentar, que no sea ir más rápido  sino hacerlo mejor.

Hasta pronto

¿Por qué creo que el coaching es el oficio más bonito del mundo, con perdón?

Acabo de terminar una sesión. Cuando esto se publique habrán pasado unos días; hago esto para que nadie se sienta identificado. Escribo porqué otra vez más me he emocionado al terminar un proceso con una persona y ver qué avances ha realizado. Lo cuento ahora antes que se me baje la emoción y lo racionalice demasiado.

Después de 4 meses hemos terminado un proceso de acompañamiento individual. Hace 4 meses llego una persona con muchas ganas de hacer algunas cosas, y con bastantes dudas de que quería hacer  en el futuro. A los 40 y muchos y después de una trayectoria profesional impecable se encontraba definiendo un nuevo proyecto vital-profesional.

Quiero saber qué quiero ser de mayor era el punto de partida.

Hoy, después de unas 10 sesiones de trabajo y repasando conjuntamente los objetivos que nos habíamos puesto como hoja de ruta, hemos visto que:

▪          Los objetivos a 3 meses estaban todos cumplidos

▪          Los objetivos a 6 estaban la mitad  cumplidos y los otros enfocados

▪          Los objetivos a 12 meses  estaban bien enfocados y uno de ellos también cumplido.

▪          La sensación de confianza en uno mismo, en el futuro y las posibilidades había aumentado una barbaridad.

▪          El sentido de claridad de misión o vida era mucho mayor y la serenidad había aumentado.

▪          La alegría había vuelto

No escribo esto para decir lo bueno que soy, porque eso que lo diga uno mismo no cuela, sólo constato que con los apoyos necesarios (que no son muchos) las personas dan pasos de gigante cuando ponen determinación y foco en ello. Veo a diario toda la potencia de las personas, toda la energía que liberan, que sólo necesitan algo de enfoque, un pelín de convicción en sus posibilidades y quizá y digo quizá escogiendo la palabra, alguna herramienta que actúe  cómo muletilla.

Acompañar a clarificar los sueños, la idea de vida que se quiere tener y apoyar a que otras personas consigan esa vida  es un regalo; y hacer de este trabajo tu modo de vida es un privilegio que los que nos dedicamos a esto deberíamos tener muy presente siempre y todavía más ahora con la que está cayendo.  Sin ir de sobraditos ni de “glamurosos”, trabajando en serio apoyando a las personas que quieren ir un poco más allá.

Gracias a quienes siguen confiando en nuestro criterio y hacer (supongo que buen hacer pero eso ya es mucho suponer), vuestra confianza nos anima a seguir adelante.

“Por qué me hablas de amor cuando sólo quieres sexo”, o el respeto al diccionario.Respuesta

Hoy leo en el blog de Lewis & Carroll una entrada de Alicia . No me he podido reprimir. Ahí mi respuesta…

Me encanta tu entrada Alicia. La verdad creo que tenemos que organizarnos; me explico: o cambiamos el significado de la palabra colaborar o volvemos al diccionario antes de mandar mensajes. Por mi parte cuando exploro colaboraciones es en la filosofia de complementarnos o fortalecernos con la otra parte.

Estoy hasta arriba de las colaboraciones tipo:

– Podemos colaborar….que traducido es: Tu me pasas clientes y yo les facturo (si acaso te paso una comisión o no)…oye!!! A ver si somos un poquito más serios.

El noble arte de la venta esta bien y no debemos esconderlo. Pero cada cosita en su sitio. ¿Que todos nos tenemos que ganar la vida?, genial!!! Pero la verdad por delante, que perder el tiempo resulta muy, muy caro.

Ánimo con las entradas, que ya ves que tienen respuesta. Toni