,

Saber establecer las prioridades: El cuento de la vasija

Ahora es domingo por la noche y todo está en orden en casa (los niños duermen, las cosas del cole del día siguiente están preparadas…). Hace años que tengo una costumbre y me consta que muchos de vosotros también. Se trata de hacer una proyección de la semana el domingo por la tarde-noche. Me gusta hacerlo entonces porqué el sábado actúa en mi caso como un desacelerador de hábitos y el domingo me ayuda a pensar con mayor distensión.

Hoy me he preguntado en qué medida lo que tengo planificado para esta semana está alineado con lo que me gustaría llegar a ser, poder contribuir, o simplemente ajustar de mi vida actual a mi vida futura y me he acordado del cuento del viejo profesor , os lo explico:

Un viejos profesor delante de un auditorio con una vasija en una mesa, coloca tres piedras grandes dentro y pregunta al auditorio ¿está llena? La respuesta general es sí; entonces coloca un poco de grava en entre los agujeros de las piedras grandes y pregunta ¿está llena?; aparecen algunas dudas pero la gente dice que ahora sí, entonces rellena los espacios entre la grava con arena de playa y vuelve a preguntar, ante las sorpresas nadie responde y para finalizar el profesor llena con un jarrón de agua toda la vasija… y pregunta ¿qué pretendo demostrar con esto?. Nadie responde. La respuesta es que nuestra vida es finita y que si no colocamos primero las piedras grandes: lo importante (familia, amigos, salud), no podremos hacerlo luego. Pero si lo hacemos primero, el resto de cosas (piedras más pequeñas) encontrarán su lugar.

He pensado también en la idea de felicidad aplazada que ya comenté y en cómo muchas veces nos anclamos en la actividad, en ocasiones frenética, del día a día y no damos los pasos que debemos dar para obtener lo que realmente queremos. Esto es como ser un-a estupendo-a conductor de coches y salir a toda velocidad sin ninguna dirección ni objetivo. Nos mantiene ocupad@s y usando nuestros recursos de forma eficiente pero no nos coloca en la dirección de dónde nos gustaría estar.

Existen, ya lo sabes, realidades tan diferentes y tan complejas que no nos ayudan a poner las piedras en el orden correcto para nosotros:

– Los niños me absorben.
– Ahora con la hipoteca no me puedo plantear otra cosa.
– Siempre he funcionado así.
– Tengo unas necesidades de ingresos altas.
– Que dirán mis padres/pareja/amigos/enemigos….
– No sé por dónde empezar y como me genera angustia prefiero no pensar.
– No se si sabré, no me lo merezco, no puedo…
– Estoy cómod@ (seguro que se os ocurren un montón más)
En fin cada uno tenemos la nuestra y no pasa nada. Sólo recordar que aún teniendo nuestras agendas llenas de compromisos todos importantes, es necesario hacer espacio para las piedras grandes, que cada día que pasa, cada semana, cada mes podamos dar un paso más para llenar nuestra particular vasija de aquello que nos importa.
Vamos a usar el freno de mano, desacelerarnos y reenfocar la situación y el tipo de realidad que tenemos entre manos.
No a estar ocupad@ por que si, Si a estar ocupado con sentido.
Feliz semana
Toni
, ,

Felicidad, coherencia y construir el futuro

Hola , os pongo un enlace que no tiene desperdició, es el artículo de opinión que cada mes Alfons Cornella (gracias de nuevo por ese trabajo que estáis haciendo desde INFONOMIA) publica en la revista if. Reflexiona sobre si estamos en un final o en un principio de una nueva era. El cambio tan radical de los valores. De la inocencia como antídoto ante el cinismo…
La verdad, hace bastante tiempo que ya vamos por el mundo; creo que los que como yo estamos algo más cerca de los 40 que de los 30 estamos siendo testigos privilegiados (por que está pasando delante de nuestros ojos y podemos construir también ese marco) de un cambio extraodinario de valores y maneras de entender la vida, las relaciones, las prioridades, en fin …todo.
Seguro que podéis encontrar referencias de la generación X, los Jasp, la generación Y, la Eisntein y un sinfín de explicaciones a cuál más elaborada y precisa de describir que las cosas han cambiado.
Es esto que Alfons nos pone sobre la mesa un debate interesante y me permito humildemente decir que necesario para todos: para unos que aún no se han dado cuenta de que las reglas estan cambiando (son aquellos que aprendieron que tenían que “hacer horas” para promocionar y trabajar muy duro y hoy ocupan puestos de responsabilidad en muchas compañías) y no conciben otra forma de hacer -hablan de poca cultura de trabajo-, para otros que no saben ver que todavía un nuevo modelo no se ha impuesto (estan orientados hacia el autodesarrollo, garantizar su empleabilidad, valoran el ocio y ser dueños de su tiempo, viven conectados), y para otros muchos que estamos bastante perplejos enmedio de una era irremediablemnte finiquitada y ante un nuevo escenario por definir del que todavía no sabemos qué esperar ni, seguramente más importante, como construir. Nos ha tocado vivir lo menos amable de los dos: hemos hecho horas (un montón eh??);-( y todavía no sabemos como funciona la wiki, ni que és un avatar, en fin.
Habla Alfons de la búsqueda de la felicidad (os confieso que me daba corte escribirlo por parececr ñoño pero al final es un tema de coherencia personal) como un derecho básico que todos tenemos y podemos perseguir. Os copio tal cual un reflexión muy interesante y positiva sobre el futuro Si los problemas del mundo son tantos, más podemos ser los que pensemos en cómo resolverlos. Si las ciudades se hacen insufribles, más sentido tiene idear ciudades vivibles. Si el trópico y su clima incierto se extienden por el mundo, hay que aprender a disfrutar de ello. Si Occidente y Oriente no se entienden, tenemos que soñar con el día en que alguien emerja para cambiar las conversaciones entre sus culturas. Si el crédito y sus hipotecas controlan nuestras vidas (vender tu futuro por un hoy falso), tenemos aún la opción de ilusionarnos por construir poco a poco desde nuestro esfuerzo diario (acabar con las hipotecas a través de una vida más sencilla, en un hoy con más sentido).
En este periodo incierto entre dos modelos y dos visiones podemos encontrarnos en una encrucijada: tender hacia el lado oscuro del modelo (consumir, tener más cosas, comprar más cachivaches electrónicos que te permitan llamar por videoconferencia al otro lado del mundo y luego no saber qué decir a tu vecino-amigo-pareja-hij@), o inventar un nuevo modelo con más sentido, más auténtico , no necesariamente más fácil pero si más de verdad y cercano al ser persona. Al final uno tiene que decidir.
Tendremos, como dice Alfons, que acelerar el futuro para empezar a encontrar caminos más definidos que nos faciliten seguir las pistas con mayor certeza. Mientras no llega este futuro deberemos cada uno, crear nuestra propia hoja de ruta, identificar cuáles son nuestros valores, qué és importante en un sentido último de nuestra existencia y cómo podemos prestar servicio a eso mientras salvamos cada uno nuestra propia realidad.
Quizás conocer qué nos conecta íntimamente a nuestro sentido de misión pueda ser un camino y entregarnos a eso sea una aventura que merece la pena explorar (te dejo un pequeño video que seguro ya has visto de “En busca de la felicidad”).

 

Quizas sentir qué és la felicidad para nosotros pueda ser una manera de empeza a construir una vida con algo más de sentido (perdón por la presuposición). Quizas pararse y reflexionar, sea una manera sencilla y poderosa de empezar a hacer cambios.
Quizas todo esto no tenga sentido y pienses que al fin y al cabo a éste que escribe se le fué la cabeza una noche porque estaba cansado (tendrías razón en lo de cansado), puede que te rías y pienses que a la gente “se le va la pinza“, y muchas cosas más. Sería una reflexión en parte cínica que te ayudaría despreciar estas líneas y seguir con tus cosas, que también está genial por supuesto ( es una cuestión de decidir).
Pero por mi parte creo que si vale la pena una parada en boxes; cuestionarse, ver qué es importante y como los pasos que das te llevan o te alejan de eso. Cómo cada uno vive de forma coherente con sus valores y si no es así y eso no le hace feliz, ¿qué puede hacer entonces?
Porque al fin y al cabo se trata de construir nuestro futuro, tu futuro; como decía Woody Allen “me interesa el futuro porqué es donde voy a pasar el resto de mi vida”.
He pensado en reclutar personas dipuestas a hacer ese camino, el anuncio diría algo así:
“Se precisa personal dispuesto a brillar; cuanta más luz emitan, mejor para iluminar el camino a otros” . Interesados pónganse manos a la obra: aunque no sepan por dónde empezar hagan algo ya. La experiencia no sirve, si grandes dotes de ilusión, valentía y honestidad con un@ mismo. Se ofrece salud emocial más rica. Abstenerse velocistas, mejor corredores de fondo.
,

Reconectar con la esencia: La canción de las personas

Hoy he encontrado en http://eaprendirndoaaprender.blogspot.com/ una letra de una canción que nos contó Robert Dilts en La aventura del Héroe. La copio directamente :
La Canción de las Personas
“Cuando una mujer de cierta tribu de África
descubre que está embarazada, se va a la selva con otras mujeres
y juntas rezan y meditan hasta que aparece la “canción de la nueva criatura”.
Cuando nace el bebe, la comunidad se junta
y le cantan su canción.
Luego, cuando el niño comienza su educación,
el pueblo se junta y le cantan su canción.
Cuando se convierte en adulto, la gente se junta nuevamente y canta.
Cuando llega el momento de su casamiento la persona escucha su canción.
Finalmente, cuando su alma está por irse de este mundo,
la familia y los amigos se aproximan y, al igual que en su nacimiento,
cantan su canción para acompañarlo en el “viaje”.
“En esta tribu de África hay otra ocasión en la cual se canta la canción.
Si en algún momento de su vida la persona comete un crimen o un acto social aberrante, lo llevan al centro del poblado y la gente de la comunidad forma un círculo a su alrededor.
Entonces le cantan su canción”.
“La tribu reconoce que la corrección de las conductas antisociales no es el castigo; es el amor y el afianzamiento de su verdadera identidad.
Cuando reconocemos nuestra propia canción ya no tenemos deseos ni necesidad de perjudicar a nadie.”
“Tus amigos conocen “tu canción” y la cantan cuando tu la olvidas.
Aquellos que te aman no pueden ser engañados por los errores que cometes o las oscuras imágenes que muestras a los demás. Ellos recuerdan tu belleza cuando te sientes feo;
tu integridad cuando estás quebrado; tu inocencia cuando te sientes culpable y tu propósito cuando estás confuso.“

Gracias http://eaprendirndoaaprender.blogspot.com/ por este recordatorio.

Esto nos recuerda como en muchas ocasiones, la tarea “sólo” consiste en volver al centro de nosotros y dejar que desde ahí todo se organice. !Cuantas complicaciones por perder ese centro! ¿Tienes a alguien que cante tu canción cuando lo necesitas?

Retomar el camino

Hoy es primero de septiembre; por así decirlo es nuestra “vuelta al cole”, retornar al camino que ya conocemos, a lo de siempre. Si bien cada vez es más habitual repartir las vacaciones, tradicionalmente agosto suele ser el mes de referencia del descanso estival. Playa, montaña, más lúdico, más cultural, mas radical, más (mejor) familiar..cada uno intenta aprovechar ese tiempo, cuando lo tiene, para dedicarlo a aquello que es importante.
Sucede que los días pasan y tenemos que volver a la dura(??) realidad. Hoy ya he oído más de 15 veces la expresión “síndrome postvacacional” y me he preguntado y he preguntado a personas cercanas si tenían eso y que pensaban que se debía.
He obtenido dos respuestas básicas:
La primera es : este trabajo no me gusta, no me aporta, sólo representa un sueldo para mi…Con lo que al final un@ termina bastante alienad@ y todo se hace cuesta arriba.
La segunda: Yo estoy bien y me gusta lo que hago, pero la organización en la que lo hago no me gusta por los motivos que sean (no me valoran ni a mi a las personas, pagan fatal, no se respeta a la gente, niegan las iniciativas, los directivos creen que esto es su cortijo… en fin seguro que todos conocéis alguna de estas organizaciones.
Empecemos por el final: para la segunda opción lo más práctico puede ser dejar esa organización; es verdad que existen organizaciones tóxicas y aunque pueda parecernos muy difícil desde nuestra realidad inmediata, podemos encontrar nuevas oportunidades si nos ponemos a ello; no digo que sea fácil, digo que es posible.
Para la primera opción, no existen respuestas fáciles. Según mi modesta opinión, creo que por encima de otras consideraciones sentir que uno hace aquello para lo que ha sido llamado es una de las componentes más importantes de la motivación humana, también creo que encontrar eso es todo un trabajo.
Por eso lanzamos desde aquí nuestro desafío / consejo:
– Busca qué es lo que te conecta, qué te hace sentir especialmente bien.
– Identifica en tu puesto de trabajo cómo puedes dar cumplimiento a eso
-opción b: identifica como puedes dar cumplimiento a lo que te hacer sentir bien y encuentra escenarios para darles cumplimiento (es fácil que no sean en entorno laboral, no importa)
– Encuentra algún aliad@: encuentra a alguien que también se mueva por eso, los equipos dan mucha fuerza.
– Fíjate un objetivo con eso: haz un mínimo de 2-3 veces a la semana lo que te “conecta”.
Es como dicen los de Funky Business, poner la pirámide de Maslow al revés: primero busco lo que me hace feliz y luego busco comer; pero cuidado este proceso debemos hacerlo con suavidad puesto que todos tenemos un día a día que resolver, unas facturas que pagar, etc…pero también tenemos derecho a ser felices y a disfrutar con lo que hacemos.
Por eso retomar el camino; que no tiene que ver con volver al trabajo, tiene que ver con retomar aquello que nos conecta íntimamente y que un día, por mil motivos debimos dejar a un lado.
Feliz regreso.
Toni
, , , , ,

La propia singularidad

Pasamos mucho tiempo de nuestra vida trabajando intensamente para ser “buenas personas”, ” de provecho”, ser como tal o como cuál que actúan como modelos de comportamiento. Este es un proceso de aprendizaje muy habitual; ya en los primeros cursos del colegio miramos al otro niño que pinta sin salirse de la raya para aprender a hacerlo mejor.

Este proceso de comparación social nos ayuda a mejorar y nos impide tener que aprender todo desde cero; la verda es que nos ayuda y nos resulta un recurso muy potente. Lo cierto es que si bien en PNL lo utilizamos como una potente herramienta de aprendizaje acelerado; también es cierto que no es de aplicación para todos los campos.

Mi visión personal es que cada uno de nosotr@s tiene algo especial, tiene un don, habilidad, destreza o llámale como quieras, que puede entregar a los otros o utilizarlo como su aportación al mundo. Este es el tema, aquí no valen las comparaciones en ser más o menos que otra persona.

El desafío que cualquiera de nosotr@s debe enfrentar es encontrar su propia singularidad y ponerla al servicio.

Encontrar su para qué y dedicarse a eso con todo su esfuerzo. ¿Acaso pedimos a Rafa Nadal que juegue bien a ajedrez, esperamos de Fernándo Alonso que sepa resolver sudokus? Visto así, es obvio ¿verdad?.

Entonces qué nos impide pensar del mismo modo para nuestras vidas, en el día a día. Me diréis que esto está muy bien pero que tenéis muchos frentes abiertos y mucho trabajo por hacer, que no tenéis apoyo para dedicarse a lo que se os da bien…todo eso es cierto, seguro.

Y también es cierto que en ocasiones nos esforzamos con más empeño que acierto en llegar a unas cotas de perfección sin saber dónde están lo límites, que intentamos cubrir todos los escenarios y que al final terminamos exhaustos y con la sensación de avanzar apenas unos centimetros no sabemos hacia dónde.

Mi propuesta es salva tu presente (ahí seguramente está tu trabajo, ingresos, compromisos adquiridos con familia, jefes, compañeros, amigos) pero cuida de tu singularidad. Cuida de esa parte de ti que és única a tus ojos y a ojos de los demás, cuida por hacerla crecer; puede ser que esa forma especial de hacer algo sea lo que te ayude a ganarte la vida, sea lo que sea cuida de eso y no aceptes fotocopias de mala calidad de la singularidad de otra persona.

La apuesta vale la pena y el esfuerzo. Antes que se me olvide…¿sabías que estamos hechos con los mismo átomos de las estrellas? ;-)